CDMX: 3 day trip

La Ciudad de México inunda los sentidos en el momento en que te encuentras en sus calles que derraman tiendas y restaurantes con música pegajosa, puedes percibir el envolvente olor de las parrillas de los puestos de comida callejera. A pesar de escuchar las bocinas de los autos frustradas en el tráfico parado y un ritmo de vida muy acelerado, tú puedes tener una excursión a tu paso.


En lo personal, me encanta la ciudad, no es un lugar donde viviría, pero me gusta realizar contantes visitas para descubrirlo cada vez un poco más.


Si estas planeando una excusión a la metrópolis, te paso un par de consejos y el itinerario que realice en mi última visita, en la cual fungí como guía de turistas de un amigo europeo que estuvo de visita en el país. Tuvimos el tiempo medido, por lo cual aprovechamos al máximo los tres días que nos quedaros disponibles después de visitar otros lugares de nuestro país.


DÍA UNO: ZÓCALO, ALIMENTADO POR CAFEINA Y TACOS.


Solicitamos un Uber que nos recogiera del aeropuerto, que los llevo a nuestro hotel en el frondoso barrio de la Roma para dejar el equipaje. Rodeados de arquitectura ecléctica, resistimos la tentación de quedarnos y nos dirigimos al corazón de todo: el Zócalo. Combatimos el hambre con unos chilaquiles en la terraza de un edificio con adoquines desgastados con vista a la Catedral Metropolitana y a su derecha las ruinas bien conservadas del Templo Mayor Azteca. Nosotros no somos especialmente aficionados a la historia, pero si tú lo eres, debes explorar el museo.


Terminando el desayuno, nos dirigimos al Palacio Nacional, donde encontramos patios pintorescos, bibliotecas y murales ejemplares como La Historia de México de Diego Rivera.


Al otro lado de la plaza, nos movimos al Gran Hotel Cuidad de México, del siglo XIX. No nos importó no ser huéspedes y vimos a más turistas, así que no creo que represente problema. Observamos la decoración estilo Art Nouveau, en particular el techo de vitrales de Tiffany.


Sin poder resistir el antojo, compramos churros frescos en El Morro Churrería acompañado de un café, mientras caminamos a la Alameda Central. Entramos al opulento Palacio de Bellas Artes, encontrando una exposición temporal de arquitectura moderna, murales de Diego Rivera y José Clemente Orozco.


Por suerte, en Bellas Artes se presentaba el Ballet Folklórico de Amalia Hernández, decidimos comprar entradas. Mientras iniciaba la obra, subimos a la Torre Latinoamericana para observar una vista panorámica del centro de la ciudad.


Para terminar el día, nos dirigimos a la Condesa, para buscar algo de cenar y tomar una cerveza.



DIA 2: COMPRAS Y FRIDA KAHLO


Comenzamos con un desayuno en la Roma Norte, en la Panadería Rosetta. Seguimos para explorar las tiendas por las cuales La Roma es conocida, donde encontramos desde exquisitos productos artesanales para el hogar, hasta ropa elegante de diseñadores mexicanos. En la calle Colima, entramos a Casa Bosques, librería conocida por sus revistas independientes y tomos difíciles de encontrar en arte y diseño. Utilitario Mexicano, con artículos para el hogar modernos y 180° con ropa que cualquier hípster amaría.

Después tomamos el metro en dirección a Coyoacán. Entramos a la famosa “Casa Azul”, el hogar de Frida Kahlo, pasamos la tarde observando sus habitaciones, nos pareció muy gracioso ver una receta de mole pegada en la pared de la cocina.

Consejo: Reserva los boletos de entrada por Internet con anticipación, para evitar hacer una larga fila para entrar.

Terminamos tomando un descanso en el Parque Coyoacán con una paleta helada.

Pedimos un Uber que nos llevará a la Colonia Juárez, donde entramos a Hanky Panky, un speakeasy para tomar un trago y cenar.


DÍA 3: RUINAS ANTIGUAS


Unas semanas antes contratamos a una empresa que hace viajes en Globo Aerostático sobre las Ruinas de Teotihuacán. Pasaron por nosotros al hotel a las 5 am, para tomar el viaje de aproximadamente una hora hasta el punto de salida. Después de instrucciones de seguridad, emprendimos el vuelo. ¡La vista es grandiosa! Puedes observar las pirámides del Sol y la Luna. Una vez terminada la visita por aire, bajamos, tomamos el desayuno en un restaurante cercano y realizamos un tour express por las ruinas, teniendo oportunidad de subir a una de ellas.

De regreso a la ciudad, nos dirigimos al Parque Chapultepec y pasamos el resto de la tarde paseando por sus jardines y explorando el Castillo.


La Ciudad de México en si misma podría mantenerte ocupado toda la vida, pero te recomiendo este itinerario si quieres aprovechar poco tiempo al máximo.



LEM Erick Ricardo Ruiz Gomez

Gerente Santa Fortuna





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