Pizza americana vs. pizza italiana: el duelo está servido

Una periodista italiana prueba la pizza americana y da su veredicto: ¿cuáles son las diferencias? ¿pros y contras de cada una? ¿y cuál es la pizza 'superior'?


Se suele decir que cuando algo se vuelve famoso, le salen muchas imitaciones. Me atrevería a decir, como italiana, que la pizza es el producto más imitado del mundo. Tanto es así que el mundo se divide entre ortodoxos (los fieles de la pizza italiana o napolitana), y heterodoxos (los secuaces de la pizza estadounidense (o 'americana', como se le denomina aunque no sea lo más correcto). Y luego está el tercer grupo de díscolos: los que adoran la pizza con piña...


Con motivo de la segunda apertura del local de Little Caesars en Madrid (el templo de la pizza estadounidense), he querido comprobar desde el punto de vista de una italiana, cuáles son los puntos fuertes de su oferta y, al mismo tiempo, destacar las cinco diferencias más importantes con la pizza napolitana, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la Unesco desde 2017.

ENCUENTRA LAS CUATRO DIFERENCIAS ENTRE LA PIZZA ITALIANA Y LA ESTADOUNIDENSE


1. Ponle salsa a la pizza


Un experto catador de pizza italiana sabe muy bien que la salsa nunca debe destacar por encima de los demás ingredientes, que es lo que suele pasar con la pizza del país de las barras y las estrellas. Las salsas made in United States, ya sean hechas con tomate maduro en su punto óptimo, suelen ser muy especiadas; las salsas made in Italy, rigurosamente hechas con tomate fresco San Marzano u otra especialidad, apenas llevan aliño.


2. El queso es sagrado


Algo parecido pasa con el queso y los demás ingredientes: en Italia o en Nápoles, menos es más. El queso - dejando a un lado la calidad de la misma mozzarella, de búfala o de otro tipo – nunca debe desbordar la pizza como si no hubiera un mañana. Pasa con el queso lo mismo que con las especias: la pizza italiana solo lleva albahaca por encima. La barbacoa, el salami, los pepperoni, la piña, el pollo, la panceta... tampoco están ni se les espera.


3. El secreto está en la masa


Sí, es cierto. La de la pizza del país transalpino es fina o crujiente, dependiendo de la especialidad (la de Nápoles es fina y apenas horneada, menos de 1 minuto; la del Norte o de Roma es crujiente), mientras que la masa de la pizza estadounidense es esponjosa, porque así es como les gusta a sus secuaces. De hecho, Emilio Lliteras nos ha comentado que en Little Caesars se deja reposar la masa una media hora más para que esté más esponjosa.


4. La cocción


El toque final que diferencia una pizza napolitana de una americana es la cocción, que en el primer caso ha de ser rigurosamente en horno de leña. La diferencia reside en el sabor, ese “plus” y esa sensación de carbonizado solo se alcanzan con un horno de leña.


Por todo lo comentado, claro está que la pizza italiana es más sana y digerible que la americana. Una cappuccetto rosso (una margarita sin queso, muy típica en Italia) es muy ligera y baja en calorías (una porción media puede tener unas 120). Por el contrario, una pizza estadounidense desbordante de queso, con panceta, nata y huevo, ronda las 250 calorías por porción.

Y tú, ¿eres de italiana, americana o de las dos?

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